EL MOJÓN CIMERO DEL ALTO REY
El 16 de Mayo (el pasado sábado), únicamente tres aguerridos edutoursianos, pues el resto por causas diversas (algunas espúrias: cansancio, no nos apetece, ...) otras verosímiles (viaje, compromiso familiar, ...) acudimos al llamado para una ascensión al Mojón Cimero (también denominado Los Mojones). De los tres, únicamente el Cronista (por viejo, no por diablo) era quien ya había hollado esta cumbre, podría decirse que gemela del Alto Rey, sin embargo mucho menos visitada y con un camino bastante sencillo, por lo que al regreso hubimos de procurar complicarlo, como suele ser en nuestra tradición ambulatoria.
Partimos desde el abrevadero que hay a la salida de Aldeanueva de Atienza y todo el trayecto es por pistas, aunque siempre en ascenso; hay escasos tramos en los que el mismo se suaviza y algunos en los que repecha aunque estos últimos son muy llevaderos y de corto recorrido. Se salva un desnivel de 540 m en un itinerario de 8 km. Nada, pues que requiera un esfuerzo mayor de lo habitual.
Por ello, la subida se llevó a cabo cómodamente. No obstante, al llegar a la Peña de la Ventana -un conjunto de rocas calizas que afloran a manderecha según ascendemos, aproximadamente a 4,5 km del inicio- los edutoursianos Rastreator y Fransuá, deciden asomarse a ellas y contemplar el vallejo del naciente Arroyo de Aldeanueva situado al oeste. El Cronista continúa en solitario y consigue llegar a la cumbre antes de que los otros le alcancen pese a que, según confesaron, apretaron el paso para conseguirlo (no sabían que pese a su condición de 2+A, aquél había hecho lo mismo para evitarlo). El caso es que la diferencia fue mínima (unos cinco minutos).
Reunido el trío, y tras permanecer resguardados a sotavento de la cabina de inspección de incendios más de media hora para dar cuenta del viático por un lado, y disfrutar del amplísimo panorama porque la atmósfera estaba limpísima (Ocejón, Somosierra, Navacerrada, Cerro de San Pedro, las Cuatro Torres de Madrid, la C.N. de Trillo, las estribaciones de los Montes de Toledo, los Montes Universales, el Moncayo...), emprendemos el regreso.
Primero decidimos "matar" las curvas porque la pista serpentea demasiado; eso es bueno para suavizar la subida, pero para bajar, decidimos atrochar. Fransuá sugiere optar por una ruta alternativa que ha visto en Wikiloc. Y, más o menos a la altura de la citada Peña de la Ventana, nos desviamos por nuestra derecha tomando un carril que asciende primero pero después comienza un suave ascenso serpenteando por el bosque. Desde luego es infinitamente más atractivo este itinerario que el que tomamos para subir. Es un carril muy poco transitado, aunque detectamos huellas recientes del paso de algún vehículo. Sin embargo, cuando llevamos recorrido apenas km y medio, en Los Frosquiles, el camino se detiene bruscamente (las rodadas dan un giro de 360°).
Localizamos una trocha entre la maleza, compuesta principalmente de jaras y algunos otros arbustos, incluyendo alguna zarza. Pero la trocha acaba desapareciendo, obligándonos a progresar "a la mecachiendiez" (empleamos más de 20 minutos en recorrer 350 m en un descenso de 120) hasta lograr alcanzar un camino de servicio cerca ya del caserío de Aldeanueva.
Culminada la faena, nos fuimos a Galve de Sorbe para el cehacheefeo siendo muy bien atendidos en el restaurante Nuestra Señora del Pinar, en especial por Mika(ela) que nos anunció su intención de abrir en verano un restaurante en Ayllón, a donde tendremos que ir a cehacheefearnos tras alguna singladura por esa zona segoviana.





En los Frosquiles, hay riesgo de tener sobredosis de Edutoursiol®. Pero la ruta que propuse era de 2018, mucha jara ha crecido, en un año, no se podrá pasar sin machete…